NASA revela nuevos detalles de Artemisa III

NASA compartió nuevos detalles preliminares sobre Artemisa III, una misión que ahora tendrá un perfil muy diferente al que originalmente se esperaba. En lugar de ser el primer alunizaje tripulado del programa Artemis, Artemisa III será una misión de demostración en órbita baja terrestre, diseñada para probar operaciones críticas entre la nave Orion y los futuros sistemas de aterrizaje lunar de SpaceX y Blue Origin.

Crédito: NASA/Jim Ross

La agencia explicó que esta misión, prevista para 2027, servirá como un paso intermedio antes de intentar llevar astronautas de regreso a la superficie lunar con Artemisa IV, actualmente apuntando a comienzos de 2028. La decisión forma parte de una actualización más amplia en la arquitectura del programa Artemis, con la intención de reducir riesgos, aumentar la cadencia de vuelos y probar sistemas complejos más cerca de la Tierra antes de utilizarlos alrededor de la Luna.

Durante Artemisa III, el cohete SLS lanzará la cápsula Orion desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, con una tripulación de cuatro astronautas. Sin embargo, esta vez el cohete no utilizará la etapa superior criogénica interina, conocida como ICPS. En su lugar, NASA instalará un spacer, una estructura que imita la masa, dimensiones e interfaces de conexión de una etapa superior, pero sin capacidad de propulsión.

Este cambio es importante porque confirma que Artemisa III no necesitará enviar Orion hacia la Luna. Una vez en órbita, será el módulo de servicio europeo de Orion el encargado de realizar las maniobras necesarias para circularizar la órbita alrededor de la Tierra. Según NASA, operar en órbita baja terrestre ofrece más oportunidades de lanzamiento para los diferentes elementos de la misión, incluyendo Orion, el prototipo del sistema de aterrizaje Starship de SpaceX y el demostrador Blue Moon Mark 2 de Blue Origin.

Crédito: NASA/Jim Ross

El objetivo principal será demostrar capacidades de encuentro, acoplamiento y operaciones integradas entre Orion y uno o ambos vehículos comerciales. NASA todavía está definiendo el concepto exacto de operaciones, pero la agencia indicó que los astronautas podrían llegar a ingresar al menos a uno de los artículos de prueba de los landers. Esto permitiría evaluar interfaces, procedimientos de transferencia, habitabilidad y coordinación entre la tripulación, los equipos de tierra y los sistemas de los proveedores comerciales.

Otro punto clave es que la tripulación pasará más tiempo dentro de Orion que durante Artemisa II. Esto permitirá continuar evaluando los sistemas de soporte vital de la cápsula en una misión de mayor duración. NASA también planea demostrar por primera vez el rendimiento del sistema de acoplamiento de Orion, una capacidad esencial para las futuras misiones de alunizaje donde los astronautas deberán transferirse entre Orion y un módulo lunar.

La misión también incluirá una prueba importante del escudo térmico mejorado de Orion durante el regreso a la Tierra. De acuerdo con NASA, esta demostración busca permitir perfiles de reentrada más flexibles y robustos para futuras misiones Artemis. Este punto es especialmente relevante después de las evaluaciones realizadas tras Artemisa I y de cara a una arquitectura que dependerá cada vez más de vuelos tripulados repetidos.

NASA aún no ha revelado todos los detalles de la misión. Entre los puntos pendientes se encuentran la duración exacta del vuelo, la órbita específica, la fecha de lanzamiento, el calendario para anunciar la tripulación, las posibles operaciones científicas y si se realizarán pruebas relacionadas con los trajes espaciales AxEMU de Axiom Space. La agencia también está estudiando opciones de comunicación con tierra, ya que la Deep Space Network no será utilizada para esta misión en órbita terrestre.

La actualización confirma un cambio importante en la secuencia del programa Artemis. Artemisa III pasa a ser una misión de reducción de riesgo en órbita terrestre, mientras que Artemisa IV queda posicionada como la misión que intentará llevar astronautas de regreso a la superficie lunar. En otras palabras, NASA busca probar primero la coreografía completa entre Orion, la tripulación y los landers comerciales antes de realizar esas operaciones en el entorno mucho más complejo de la Luna.

Aunque para muchos este cambio puede sentirse como un retraso del esperado alunizaje de Artemisa III, también representa una estrategia más prudente. La misión funcionará como una especie de ensayo general tripulado para la arquitectura lunar moderna: Orion, SLS, sistemas comerciales de aterrizaje, interfaces de acoplamiento, soporte vital, comunicaciones y operaciones de transferencia trabajando juntos por primera vez.

Si todo avanza según lo previsto, Artemisa III será una misión menos espectacular en distancia, pero crucial en complejidad. No llevará astronautas alrededor de la Luna ni a su superficie, pero podría convertirse en una de las pruebas más importantes del programa Artemis antes del regreso humano al polo sur lunar.

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