Anomalía de helio obliga rollback de Artemis II al VAB
La NASA ha ofrecido una actualización importante sobre el estado de la misión Artemis II, confirmando que el vehículo deberá regresar al edificio de ensamblaje debido a una anomalía detectada en el sistema de helio del cohete. Como consecuencia directa, la ventana de lanzamiento prevista para marzo queda oficialmente descartada.
Crédito: NASA
El sistema afectado está asociado a la etapa superior del cohete, específicamente al Interim Cryogenic Propulsion Stage(ICPS). Las botellas de helio de esta etapa cumplen funciones críticas: purgar los motores y presurizar los tanques de hidrógeno líquido (LH2) y oxígeno líquido (LOX). Durante los dos Wet Dress Rehearsal anteriores, estos sistemas habían funcionado correctamente.
Sin embargo, en una operación rutinaria de represurización realizada la noche anterior (21 de febrero), el equipo no logró establecer flujo de helio a través del vehículo. La firma de la falla observada es similar a la registrada durante Artemis I, lo que inmediatamente activó protocolos de evaluación técnica.
Actualmente, el vehículo se encuentra en una configuración segura. En lugar de utilizar el suministro interno de helio, los motores están siendo purgados mediante el sistema de soporte ambiental terrestre (ECS), garantizando condiciones estables mientras se define el siguiente paso.
Entre las posibles causas técnicas se consideran varias hipótesis. Podría tratarse de un problema en el filtro final ubicado entre el sistema terrestre y el vehículo de vuelo, en el umbilical, aunque esta opción parece menos probable según la firma de la falla. También se evalúa un posible fallo en la interfaz de desconexión rápida (QD) del umbilical, donde anteriormente se han observado incidencias similares. Otra posibilidad es una válvula de chequeo defectuosa a bordo del vehículo, un escenario consistente con lo ocurrido en Artemis I, aunque en esta ocasión se habían implementado acciones correctivas para minimizar su recurrencia.
Independientemente de la causa específica, la NASA ha sido clara: cualquier acceso y remediación del problema solo puede realizarse dentro del Vehicle Assembly Building (VAB). Por ello, se iniciarán los preparativos para el rollback del cohete desde la plataforma 39B hacia el edificio de ensamblaje.
La agencia reconoció la decepción que puede generar este retraso, subrayando que el equipo de NASA es el primero en sentir el impacto tras meses de preparación intensa. Recordaron además que los grandes programas espaciales siempre han enfrentado contratiempos. Incluso en la década de 1960, durante el programa Apolo, se produjeron fallos significativos antes de alcanzar el éxito. Un ejemplo histórico fue la misión Gemini 8, que terminó prematuramente por un problema técnico antes de que Neil Armstrong, apenas tres años después, se convirtiera en el primer ser humano en pisar la Luna.
NASA anunció que a finales de esta semana se realizará una sesión informativa más extensa para detallar el camino a seguir, no solo para Artemis II, sino también para las misiones posteriores del programa. El objetivo estratégico permanece intacto: regresar a la Luna, establecer una presencia sostenida y desarrollar una arquitectura que permita misiones continuas hacia el entorno lunar.