Artemis Acceleration: la NASA ensaya en órbita su regreso a la Luna

Artemis III será una misión de prueba de unos 14 días en órbita baja terrestre en 2027, con dos módulos lunares de prueba. El primer alunizaje del programa Artemisa pasa a Artemis IV, con el objetivo puesto en 2028.

El viernes 23 de octubre de 2026, en el Centro Espacial Kennedy de Florida, la NASA presentó «Artemis Acceleration», su plan para acelerar el programa Artemisa. Participaron el administrador de la NASA, Jared Isaacman, el administrador asociado Amit Kshatriya y el director del programa Artemis, Jeremy Parsons. La rueda de prensa tuvo dos grandes temas: cómo será Artemis III, la misión que en 2027 llevará a cuatro astronautas a la órbita baja terrestre para probar sistemas clave de los futuros alunizajes, y qué cambios se están haciendo para que Artemis IV, la primera misión de Artemisa que llegará a la superficie lunar, pueda volar en 2028.

Concepto de operaciones de Artemis III. Credito: NASACrédito: NASA

Crédito: NASA

Conviene aclarar primero qué es «Artemis Acceleration». No es una nave ni una misión nueva. Es el nombre que la NASA da al conjunto de cambios con los que quiere llegar antes y con menos riesgo a la Luna: simplificar los módulos de alunizaje y cambiar su forma de operar, aligerar el traje lunar, mejorar la etapa superior del cohete SLS y adaptar la cápsula Orion a dos módulos de alunizaje distintos. En la nota oficial de ese día, Isaacman lo resumió así (traducción nuestra): «Tenemos una base probada en SLS y Orion, además de dos módulos lunares en desarrollo con Blue Origin y SpaceX. Pero la NASA no tiene intención de quedarse de brazos cruzados mientras todas las piezas se juntan».

El cambio más grande en el calendario ya se conocía, pero ahora tiene muchos más detalles. Artemis III ya no será el primer alunizaje. Será un ensayo general en órbita alrededor de la Tierra (si buscamos una comparación, nos recuerda al Apolo 9). Según la NASA, la misión despegará en 2027 y durará unos 14 días. En la rueda de prensa, Isaacman habló de una prueba de carga de combustible a finales de año y de un lanzamiento de Artemis III en el verano de 2027. La tripulación confirmada por la NASA está formada por los astronautas de la agencia Randy Bresnik, Frank Rubio y Andre Douglas, y por el astronauta de la ESA (Agencia Espacial Europea) Luca Parmitano. El primer alunizaje tripulado pasa a Artemis IV, previsto para 2028 cerca del polo sur de la Luna.

La coreografía de Artemis III es lo más llamativo, porque por primera vez la NASA lanzará tres naves en tres cohetes pesados distintos y en pocos días. Primero despegará Blue Origin con una versión de prueba de su módulo lunar Blue Moon Mark 2, a bordo del cohete New Glenn según la diapositiva oficial de la misión. El módulo se colocará en una órbita circular de unos 439 km de altura y puede esperar hasta 30 días. Así se gana margen en el calendario. Unos días después, cuando se confirme que el módulo está en buen estado, despegarán el SLS y Orion desde el Kennedy. Orion entrará primero en una órbita elíptica de unos 30 × 1.806 km. Luego subirá a una órbita circular de unos 556 km para estabilizarse térmicamente y, poco a poco, se acercará al Blue Moon. Parsons explicó que la cita y el acoplamiento con el Blue Moon serán el tercer día de vuelo.

Una vez acoplados, los astronautas pasarán unos dos días evaluando el Blue Moon. Abrirán la escotilla, entrarán en la cabina y comprobarán los controles, el soporte vital, la atmósfera y la presión. Según Parsons, también ensayarán escenarios de emergencia y el control conjunto de las dos naves. Hacia el sexto día de vuelo despegará desde Florida una nave Starship Versión 3 de prueba de SpaceX, con un sistema de acoplamiento en la punta. Orion se separará del Blue Moon, ajustará su órbita a unos 382 km y se acoplará con la Starship el octavo día de vuelo. Será una prueba corta, de hasta dos horas, y la tripulación no entrará en la Starship. El objetivo es estudiar cómo se controla, cómo se comunica y cómo se comporta el conjunto acoplado. Además, Orion probará dos formas distintas de acoplarse: en el Blue Moon se une a un puerto junto a la cabina, y en la Starship se alinea con el sistema de acoplamiento de la nariz.

Después, Orion tendrá hasta cinco días más en órbita para otras pruebas. Entre ellas están los trajes de supervivencia de Orion (Orion Crew Survival System), que no se llegaron a evaluar del todo en Artemis II, sensores de acoplamiento, mediciones acústicas y térmicas, experimentos de biología celular, semillas de plantas y ensayos sobre cómo se devolverán a la Tierra las futuras muestras lunares. El amerizaje será en el Pacífico, frente a California, y la recuperación correrá a cargo de la NASA y de la Marina de Estados Unidos. Parsons lo resumió así en la nota oficial (traducción nuestra): «Cada pieza de esta misión en órbita terrestre está pensada para reducir el riesgo antes de volver a poner astronautas en la Luna».

La segunda gran novedad son los planes de operación (en inglés, ConOps) para el alunizaje. La NASA mantiene abiertos los dos caminos y no ha asignado ningún módulo de alunizaje a una misión concreta. Con los contratos originales, la Starship iba a encargarse de Artemis III y IV, y Blue Moon de Artemis V. Tras la reorganización, las dos empresas participan en Artemis III y la NASA elegirá según «la madurez del módulo» cuál de ellas llevará primero astronautas a la superficie en 2028. Después habrá una segunda oportunidad de alunizaje. Además, Orion y los módulos ya no se encontrarán en la órbita halo casi rectilínea (NRHO) alrededor de la Luna que se había planeado. Cada empresa tendrá una órbita de encuentro distinta, adaptada a su sistema.

En el caso de SpaceX, se mantiene la idea de una «gasolinera» en órbita. Varias Starship cisterna llenarán una Starship depósito, y esta, a su vez, llenará la Starship lunar. Según el plan revisado, la Starship lunar esperará a Orion en órbita terrestre (Parsons habló de una órbita terrestre alta). Allí se acoplará con Orion y luego hará la maniobra de inyección translunar para empujar el conjunto hasta una órbita lunar baja. La NASA está modificando Orion para que la Starship pueda empujarla. En el caso de Blue Origin, el trasvase de combustible queda para más adelante. Para el primer alunizaje usará tres etapas de transferencia, basadas en el hardware del Mark 1 y del Mark 2, que funcionan como un cohete de varias etapas y llevan el Blue Moon Mark 2 hasta una órbita polar elíptica alrededor de la Luna. Allí se acoplará Orion. Las dos empresas tienen que hacer una misión de demostración sin tripulación antes de llevar astronautas, y la NASA certificará los módulos antes de los vuelos tripulados.

En la rueda de prensa también se enseñó hardware real de las cabinas. La NASA indica que SpaceX ha añadido dos demostraciones de su cabina de tripulación, llamada Cabin 1. Parsons comentó que había visto en persona cómo avanza esa cabina, que apareció en el vídeo de SpaceX proyectado durante la presentación. Blue Origin, por su parte, está construyendo la cabina de tripulación de su módulo de prueba y, según Parsons, la prueba de presión y la integración completa están previstas para principios de 2027. Las diapositivas de hitos de las dos empresas sitúan las demostraciones sin tripulación de 2027 antes de la misión Artemis IV en 2028. Esa lectura del calendario es una interpretación nuestra de los gráficos, no una fecha anunciada.

En cuanto al cohete, la rueda de prensa empezó con una conexión en directo desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB). La etapa central del SLS de Artemis III estaba en horizontal en el pasillo de transferencia, después de salir de la High Bay 2. Allí se unirá en vertical con los dos propulsores de combustible sólido, ya apilados desde el 30 de septiembre, en una configuración corta (sin etapa superior ni Orion). Artemis III no necesita etapa superior: llevará un espaciador en su lugar. Esa configuración corta saldrá hacia la plataforma 39B en los próximos meses para una prueba de carga de combustible. Parsons explicó que, antes de que despegue el New Glenn, el SLS ya estará en la plataforma después de un ensayo general con combustible (wet dress rehearsal). Para el futuro, la NASA ha optado por una versión alargada de la etapa Centaur V de ULA para el SLS. Según Parsons, tendrá un 50 % más de capacidad de combustible que la Centaur V estándar. También se estudia una etapa adicional de empuje (kick stage) que permitiría llevar a Orion hasta una órbita lunar baja. La última etapa ICPS sigue disponible.

El traje lunar también cambia. La NASA y Axiom Space desarrollan el traje «Sortie», una versión adaptada para los primeros alunizajes de Artemisa. Según los gráficos oficiales, su diseño busca reducir la masa un 50 %. La NASA prevé dos caminatas lunares de unas dos horas cada una en las primeras misiones a la superficie, para recoger muestras y probar el traje de Axiom.

Esto es lo que sigue sin confirmar. La NASA no ha dado una fecha exacta de lanzamiento para Artemis III: solo «2027» y, en palabras de Isaacman, el verano de 2027. Un periodista preguntó si sería en junio o más bien en septiembre, y no hubo una fecha concreta. Tampoco se sabe qué módulo de alunizaje volará en Artemis IV, ni el mes de ese alunizaje en 2028. No está decidido si Artemis IV volará con la última ICPS o con la Centaur alargada, ni si se usará la etapa adicional de empuje. No se dio una fecha para el regreso al vuelo del New Glenn, más allá de que Blue Origin apunta a finales de año. En la rueda de prensa no se dieron detalles de licencias de la FAA para estas misiones ni un presupuesto nuevo del programa. Y como recuerda la propia NASA, todas las fechas futuras son objetivos que todavía pueden cambiar.

Nuestra lectura, como opinión: la NASA está apostando por la redundancia. Mantiene dos módulos de alunizaje, dos etapas superiores posibles y dos órbitas de encuentro, y deja la decisión para cuando haya datos de vuelo. Artemis III será la primera gran prueba de esa estrategia.

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