El SLS tendrá nueva etapa superior a partir de Artemisa 4
La NASA ha confirmado oficialmente la selección del Centaur 5 de United Launch Alliance (ULA) como la nueva etapa superior del cohete Space Launch System (SLS), que será utilizada a partir de la misión Artemisa 4, programada para no antes de principios de 2028. La noticia fue revelada a través de documentos de contrato publicados el viernes, y marca un cambio significativo en la arquitectura del programa lunar más ambicioso de la agencia espacial estadounidense.
Crédito: ULA
El Centaur 5 fue desarrollado originalmente como la etapa superior del cohete Vulcan de ULA. Desde su debut en enero de 2024, el vehículo ha volado en cuatro ocasiones, demostrando un rendimiento excelente en cada una de ellas. Esta trayectoria exitosa fue uno de los factores clave que llevó a la NASA a elegirlo como reemplazo de la etapa que originalmente estaba prevista para el SLS.
Hasta ahora, el plan de la NASA contemplaba usar la Etapa de Propulsión Criogénica Interina (ICPS) de ULA durante las primeras tres misiones del programa Artemisa, para luego hacer la transición a la Etapa Superior de Exploración (EUS), construida por Boeing, a partir de Artemisa 4. Sin embargo, ese plan fue abandonado bajo el liderazgo del nuevo administrador de la NASA, Jared Isaacman, debido a los retrasos y sobrecostos acumulados en el desarrollo de la EUS. Según un informe de la Oficina del Inspector General de la NASA publicado en 2024, los costos del SLS Bloque 1B se estimaban en aproximadamente 5.700 millones de dólares, unos 700 millones más de lo proyectado inicialmente. La EUS por sí sola representaba más de la mitad de ese costo total, escalando desde una estimación inicial de 962 millones de dólares en 2017 hasta casi 2.800 millones proyectados para 2028.
Isaacman explicó la decisión en una rueda de prensa en el Centro Espacial Kennedy el pasado 27 de febrero. "La idea es reducir la complejidad al máximo posible", afirmó el administrador. "Queremos acelerar la fabricación, adelantar el hardware y aumentar la cadencia de lanzamientos, lo cual también tiene una consideración directa en la seguridad." Con ese objetivo en mente, la agencia decidió estandarizar la flota del SLS en una configuración cercana al Bloque 1, simplificando el diseño del cohete y apostando por tecnología ya probada.
En su declaración de adquisición, la NASA indicó su intención de emitir un contrato de fuente única a ULA, lo que significa que es el único proveedor considerado para este rol. Entre las razones señaladas en el documento de ocho páginas publicado por el Centro Marshall de Vuelo Espacial destacan la amplia trayectoria del motor RL10 utilizado en el Centaur 5, la compatibilidad de la etapa con la infraestructura del Lanzador Móvil 1 en Cabo Cañaveral, y la experiencia de los equipos de ULA trabajando junto a los Sistemas de Tierra de Exploración de la NASA. La agencia también destacó que los plazos no dejaban margen para explorar otras alternativas, ya que el Centro Kennedy necesita el hardware nueve meses antes del lanzamiento.
La otra candidata que potencialmente habría podido competir era la segunda etapa del cohete New Glenn de Blue Origin. Sin embargo, la NASA la descartó por razones técnicas y de calendario. Adoptar esa etapa habría requerido modificaciones significativas tanto en su diseño como en la infraestructura de lanzamiento, incluyendo la reubicación del Brazo de Acceso para la Tripulación y ajustes en el mecanismo de retracción del ombligo de la etapa superior. Acortar la etapa para cumplir con las restricciones de altura del Edificio de Ensamblaje de Vehículos también habría exigido pruebas a escala completa, con impactos en los plazos que la agencia no estaba dispuesta a asumir.
La Etapa Superior de Exploración, que prometía permitir misiones más ambiciosas al transportar hasta 11 toneladas métricas adicionales a la superficie lunar, queda ahora sin un futuro claro. Boeing había avanzado en su desarrollo: el tanque de oxígeno líquido ya había sido soldado y probado, y los barriles para el tanque de vuelo estaban en proceso de fabricación en el Centro de Ensamblaje Michoud en Luisiana. Con la nueva dirección adoptada por la NASA, es probable que las pruebas de encendido estático en el Centro Espacial Stennis en Misisipi ya no tengan lugar, aunque la agencia aún no se ha pronunciado oficialmente sobre el destino del hardware en producción.
Este cambio representa un giro importante en la estrategia del programa Artemisa. La apuesta por el Centaur 5 refleja la prioridad de la NASA de simplificar su arquitectura, reducir costos y acelerar los lanzamientos. Si bien se sacrifica parte de la capacidad de carga prevista para las misiones más avanzadas, la decisión busca garantizar que el regreso del ser humano a la Luna sea más viable y sostenible a largo plazo. Desde Explorando el Espacio seguiremos muy de cerca la evolución del programa Artemisa y todos los avances en la exploración espacial.