La ISS se extiende hasta 2032 para dar paso a estaciones comerciales
El Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado de los Estados Unidos aprobó esta semana la Ley de Autorización de la NASA para 2026, una legislación histórica que, entre otras cosas, extiende la vida operativa de la Estación Espacial Internacional (ISS) por dos años adicionales, desde 2030 hasta el 30 de septiembre de 2032. La medida, aprobada con amplio apoyo bipartidista, busca garantizar una transición ordenada hacia una nueva era de estaciones espaciales de carácter comercial.
Crédito: NASA
El motivo principal detrás de esta extensión es muy claro: las empresas privadas que están desarrollando las estaciones espaciales del futuro necesitan más tiempo. Compañías como Axiom Space, Blue Origin, Voyager Space y Vast tienen proyectos en distintas etapas de desarrollo, pero ninguna ha podido escalar su trabajo ni atraer la inversión privada necesaria al ritmo que exigía la fecha de desorbitalización originalmente prevista para 2030. La extensión de la ISS les otorga ese margen adicional para terminar sus diseños, construir sus módulos y demostrar que sus plataformas son capaces de reemplazar a la ISS con eficacia.
La ley establece condiciones muy específicas para la transición. La NASA solo estará autorizada a transferir operaciones a una estación comercial y a iniciar los procedimientos para desorbitar la ISS una vez que dicha estación haya demostrado durante al menos un año completo que cuenta con las capacidades necesarias para apoyar la investigación científica, el desarrollo tecnológico y las actividades que actualmente se realizan a bordo de la ISS. Además, durante ese periodo de transición de un año, se exige que haya tripulaciones completas operando en ambas estaciones simultáneamente por al menos 180 días. El objetivo es evitar cualquier interrupción en la presencia humana continua de los Estados Unidos en la órbita baja terrestre.
Entre las empresas que avanzan con más claridad hacia este futuro se destaca Axiom Space, cuyo primer módulo de la Axiom Station estaba previsto para acoplarse a la ISS en 2027, aunque recientemente confirmó que el lanzamiento se ha reprogramado para 2028. Por su parte, Vast trabaja en su estación Haven-2, cuyo primer módulo está programado para ser lanzado en 2028 a bordo de un cohete Falcon Heavy, con la estación completa esperada para 2032. Blue Origin y Voyager Space también tienen conceptos en desarrollo, aunque su viabilidad a largo plazo aún no está del todo definida.
La legislación va mucho más allá de solo extender la ISS. La Ley de Autorización de la NASA para 2026 autoriza un presupuesto de 24.700 millones de dólares para el año fiscal 2026 y 25.300 millones para 2027, lo que representa un incremento del 2,5% respecto al año anterior. Esto es especialmente relevante dado que la administración Trump había propuesto recortes de casi el 50% al programa de ciencias de la NASA, recortes que la nueva ley rechaza frontalmente. Además, la legislación ordena el restablecimiento de los cargos de Científico Jefe, Economista Jefe y Tecnólogo Jefe de la NASA, todos eliminados previamente por el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE).
Otro punto destacado de la ley es la instrucción directa a la NASA para establecer una base permanente en la Luna, capaz de albergar astronautas durante largas temporadas y de llevar a cabo operaciones industriales robóticas y humanas que avancen la ciencia, la tecnología y los intereses estratégicos de los Estados Unidos. Esta base lunar también se concibe como plataforma de preparación para las futuras misiones a Marte.
La ISS, cuyo primer módulo fue lanzado en 1998, habrá cumplido más de tres décadas en órbita cuando finalmente sea retirada. Su estado actual genera cierta preocupación entre los expertos: grietas en su estructura y múltiples fallas de hardware son señales del desgaste natural de una instalación que ha operado sin interrupciones durante más de 25 años. Sin embargo, la extensión hasta 2032 refleja la determinación del Congreso de no dejar un vacío en la presencia humana en el espacio, apostando por una transición responsable hacia el nuevo ecosistema comercial que se está construyendo en la órbita baja terrestre. Desde Explorando el Espacio continuaremos siguiendo de cerca el futuro de la ISS y el nacimiento de estas nuevas estaciones espaciales que definirán la próxima era de la exploración humana.