Falcon Heavy lanza con éxito el telescopio Nancy Grace Roman de la NASA
El telescopio espacial Nancy Grace Roman de la NASA ya se encuentra rumbo al espacio profundo después de un exitoso lanzamiento a bordo de un Falcon Heavy de SpaceX desde el Complejo de Lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy, en Florida. El despegue ocurrió este domingo 30 de agosto a las 7:26 a. m. EDT (11:26 UTC), iniciando una de las misiones científicas más importantes de la próxima década.
El Falcon Heavy abandonó la histórica plataforma LC-39A impulsado inicialmente por sus 27 motores Merlin, capaces de generar más de cinco millones de libras de empuje durante el ascenso. La misión avanzó sin inconvenientes a través de las principales etapas del vuelo, incluyendo la separación de los propulsores laterales, el apagado del núcleo central y el encendido del motor Merlin Vacuum de la segunda etapa.
Uno de los momentos más espectaculares del lanzamiento ocurrió pocos minutos después del despegue, cuando los dos propulsores laterales regresaron simultáneamente a Florida. Los boosters completaron sus aterrizajes en las zonas LZ-2 y LZ-40, permitiendo a SpaceX recuperar nuevamente buena parte del vehículo utilizado durante esta misión. Uno de los propulsores realizaba su primer vuelo, mientras que el otro completaba su tercera misión después de haber participado anteriormente en los lanzamientos de GOES-U y Viasat-3 F3.
Mientras los propulsores regresaban a tierra, la segunda etapa continuó transportando a Roman hacia la trayectoria requerida. Aproximadamente 31 minutos después del lanzamiento, el telescopio se separó exitosamente del Falcon Heavy, marcando oficialmente el comienzo de su viaje independiente hacia el espacio profundo. La NASA confirmó poco después que estaba recibiendo telemetría del observatorio y que el vehículo de lanzamiento había funcionado según lo previsto.
Roman se dirige ahora hacia el segundo punto de Lagrange Sol-Tierra, conocido como L2, situado aproximadamente a un millón de millas —1,6 millones de kilómetros— de nuestro planeta, unas cuatro veces la distancia entre la Tierra y la Luna. El viaje hasta esa región del espacio tendrá una duración aproximada de tres meses, periodo durante el cual el equipo continuará activando y comprobando progresivamente los diferentes sistemas del observatorio.
Las primeras horas después del lanzamiento también trajeron otra confirmación fundamental para la misión. La NASA informó que aproximadamente una hora y 23 minutos después del despegue se habían desplegado correctamente los paneles solares de Roman y la sección inferior de su parasol instrumental. Durante los próximos días se desplegarán además la antena de alta ganancia y la cubierta desplegable de apertura del telescopio, mientras los controladores realizan la primera de las correcciones de trayectoria previstas.
Desde L2, la combinación de la gravedad del Sol y de la Tierra ofrecerá al telescopio una posición estable y una vista prácticamente sin obstrucciones hacia el universo. Roman utilizará esta ubicación para realizar enormes estudios del cielo infrarrojo y abordar algunas de las preguntas más importantes de la astrofísica moderna.
El observatorio tiene como objetivos principales investigar la materia oscura y la energía oscura, estudiar la evolución de las galaxias y descubrir nuevos mundos fuera del sistema solar. Su extraordinario campo de visión permitirá observar regiones del cielo mucho mayores que las estudiadas individualmente por el telescopio espacial Hubble, pero manteniendo una resolución comparable para una gran cantidad de investigaciones.
Su instrumento principal, el Wide Field Instrument (WFI), utiliza una cámara infrarroja de aproximadamente 300 megapíxeles formada por 18 detectores. Gracias a este enorme campo de visión, la NASA estima que Roman podrá examinar el universo hasta mil veces más rápido que Hubble para determinados tipos de estudios, creando grandes panoramas cósmicos que permitirán estudiar miles de millones de galaxias.
Roman también transporta el Coronagraph Instrument, un demostrador tecnológico diseñado para bloquear la intensa luz procedente de una estrella y permitir observar directamente planetas mucho más débiles que orbitan a su alrededor. Su objetivo no será principalmente realizar un gran censo de exoplanetas, sino demostrar tecnologías que podrían utilizar futuras misiones como el concepto Habitable Worlds Observatory para intentar fotografiar directamente mundos similares a la Tierra.
Durante las próximas semanas comenzará la activación del Wide Field Instrument y posteriormente se desarrollará una extensa campaña de calibraciones y pruebas. Roman generará aproximadamente 1,4 terabytes de información cada día, convirtiéndose en la misión de astrofísica de la NASA con la mayor tasa diaria de datos hasta el momento. La agencia espera publicar las primeras imágenes científicas a comienzos de 2027.
El exitoso lanzamiento representa además otro importante logro para el Falcon Heavy. Roman se convierte en la cuarta misión principal de la NASA lanzada mediante este poderoso cohete de SpaceX, que una vez más demostró su capacidad para transportar cargas científicas de gran valor hacia destinos más allá de la órbita terrestre.
Con el lanzamiento, separación y primeros despliegues completados exitosamente, comienza ahora una nueva etapa para el Nancy Grace Roman Space Telescope. Si todo continúa según lo previsto, el observatorio podría transformar durante los próximos años nuestra comprensión de la expansión del universo, la materia oscura, la formación de galaxias y la población de planetas que existen alrededor de otras estrellas.
Para seguir todos los detalles, imágenes y actualizaciones sobre esta misión, pueden visitar nuestra página dedicada al Telescopio Espacial Nancy Grace Roman:
Explorando el Espacio – Roman:
https://www.explorandoelespacio.com/roman