Artemis III: La NASA revela a la tripulación y el esquema de la misión

Artículo en colaboración con The Intellectual Wardrobe. 

HOUSTON, Texas.— El futuro inmediato de la exploración espacial profunda ha reconfigurado su hoja de ruta en una jornada histórica. La expectación que rodeaba a los últimos anuncios de la  NASA respondía a la natural curiosidad por conocer los nombres de quienes liderarán el próximo gran salto de la humanidad en la misión Artemis III, así como también a la necesidad de comprender cómo se articulará la compleja red de alianzas técnicas entre agencias internacionales y corporaciones privadas. 

La revelación de los astronautas demuestra que el programa Artemis ha entrado en su fase de madurez más pragmática, aclarando el panorama de la infraestructura aeroespacial y marcando el inicio de una cuenta regresiva de alta intensidad. Con el nuevo esquema técnico sobre la mesa, la comunidad fija ahora su mirada en el calendario, estimándose que la esperada misión despegue a finales de 2027. 

Rumbo a Artemis III: Se disipan las dudas sobre la nueva tripulación 

La NASA realizó, el 9 de junio de 2026, una conferencia en el Johnson Space Center para  anunciar a los cuatro astronautas que conformarán la tripulación de Artemis III. Existía mucha especulación sobre los integrantes de esta nueva misión, especialmente respecto a sus nacionalidades, dado que la tripulación anterior incluyó al canadiense Jeremy Hansen y a tres estadounidenses: Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, con su compatriota Andre Douglas como reserva. Las dudas comenzaron a disiparse cuando la Agencia Espacial Europea programó la transmisión en directo de la presentación en su canal de YouTube, lo cual sugería fuertemente la participación de un astronauta europeo. 

Jared Isaacman, actual administrador de la NASA, subió al escenario y presentó a la tripulación de manera casi inmediata. Comenzó con el astronauta de reserva, el estadounidense Bob Hines, quien estará listo para intervenir en caso de que algún titular no pueda volar. Después, anunció al  Especialista de Misión 2, el estadounidense Andre Douglas, quien ya se había desempeñado como suplente en la misión Artemis II. Luego continuó con el Especialista de Misión 1, asiento designado para el estadounidense de origen salvadoreño Frank Rubio. Enseguida llegó la sorpresa de la jornada: el puesto de piloto será ocupado por el italiano Luca Parmitano, representante de la Agencia Espacial Europea y de la Agencia Espacial Italiana. Finalmente, llegó el momento de dar a conocer al comandante de la misión, responsabilidad otorgada al estadounidense Randy Bresnik.

Crédito: NASA

Perfil de los tripulantes y trayectoria profesional 

A continuación, se detalla la trayectoria y los datos clave de cada astronauta: 

Comandante – Randy Bresnik (58 años): Coronel retirado del Cuerpo de Marines y piloto de combate. Participó en las misiones STS-129 y Soyuz MS-05. Con esta designación, se convierte en  el primer astronauta de la era del Transbordador Espacial en ser asignado a una misión del programa Artemis. 

Piloto – Luca Parmitano (49 años): Piloto de pruebas de la Fuerza Aérea Italiana. Cuenta con una amplia experiencia espacial en misiones de larga duración en la Estación Espacial Internacional a bordo de las cápsulas Soyuz TMA-09M y MS-13. Es el primer europeo en formar parte del programa Artemis. 

Especialista de Misión 1 – Frank Rubio (49 años): De origen salvadoreño, es médico cirujano y piloto de helicópteros Blackhawk del Ejército. Posee el récord estadounidense del vuelo espacial continuo más largo, con 371 días a bordo de la Soyuz MS-22/23. 

Especialista de Misión 2 – Andre Douglas (40 años): Ingeniero de sistemas. Es el único novato del grupo al no registrar vuelos espaciales previos; sin embargo, al haberse desempeñado como tripulante de reserva en Artemis II, domina a la perfección los procedimientos internos y los sistemas de la cápsula Orión. 

Tripulación de reserva: 

Bob Hines (51 años): Ingeniero aeroespacial y expiloto de la Fuerza Aérea. Acumula más de 160 días en la Estación Espacial Internacional durante la misión Crew-4.

Crédito: NASA

Objetivos y arquitectura de la misión 

El propósito de Artemis III cambió sustancialmente el 27 de febrero de 2026, cuando Isaacman,  anunció que el alunizaje planificado para esta misión se pospondría hasta la siguiente, Artemis IV. La nueva configuración se centrará ahora en probar la tecnología de descenso lunar en la órbita baja terrestre, mediante el acoplamiento entre la nave Orión y alguno de los sistemas de aterrizaje comercial. 

Actualmente, existen dos diseños de alunizador comercial en desarrollo: el Starship HLS de SpaceX y el Blue Moon de Blue Origin. No obstante, persistía la duda sobre si la cápsula, lanzada por el cohete SLS, se acoplaría a solo una de estas opciones o a ambas, además de la incertidumbre sobre si habría tiempo suficiente para desarrollar la versión lunar de la Starship. 

Durante esta misma conferencia se actualizó parte de la arquitectura y plazos de la misión. Lo primero que llama la atención es que Artemis III tendrá una duración de dos semanas; la cápsula de la NASA se acoplará durante un día con la Starship y dos días con el Blue Moon. 

Respecto a los vehículos, se reveló que la versión HLS finalmente no volará en esta misión como se había planeado en un principio, sino que lo hará una Starship V3 no presurizada, equipada con un adaptador especial para permitir la maniobra. Por parte de la compañía de Jeff Bezos, se detalló que el alunizador que se unirá a la cápsula será el Blue Moon Pathfinder, al cual la tripulación ingresará para realizar diversas pruebas operativas.

Llevar a cabo esta operación requerirá el lanzamiento de tres gigantes de la industria aeroespacial. La secuencia iniciará con el cohete New Glenn, encargado de poner en órbita baja terrestre al alunizador de Blue Origin, donde quedará a la espera de la tripulación. Posteriormente, el SLS enviará a los cuatro astronautas a bordo de la nave Orión para efectuar el primer encuentro. Tras finalizar estas pruebas iniciales, la cápsula se desacoplará y esperará la llegada de la Starship V3, que despegará para proceder con sus propias evaluaciones de acoplamiento y posterior separación. 

Finalmente, tras separarse por última vez, los tripulantes emprenderán el regreso a la Tierra para amerizar en el océano Pacífico. En definitiva, seremos testigos en un breve periodo de tiempo de los despegues consecutivos del New Glenn, el SLS y la Starship. Todo un hito histórico.

Crédito: NASA

En el ámbito técnico, la conferencia desveló datos adicionales de gran relevancia: se confirmó que el SLS volará sin su segunda etapa; prescindiendo de la ICPS, para utilizar únicamente la etapa central y los propulsores de combustible sólido. Además, la agencia mencionó que estudia actualmente una arquitectura alternativa para Artemis IV. Bajo este nuevo escenario, el cohete de la NASA no enviará la nave Orión hacia la órbita lunar para su encuentro con la Starship, en su lugar, la lanzaría directamente a la órbita baja terrestre. Sería allí donde la tripulación abordaría el HLS, dejando en manos del vehículo de la empresa de Elon Musk la responsabilidad de realizar la  inyección translunar

Sin lugar a dudas, el programa Artemis ha evolucionado hasta consolidarse como el mayor despliegue tecnológico y logístico de la historia aeroespacial reciente. Este hito ha sido posible gracias a la colaboración entre las entidades privadas y las agencias gubernamentales, una alianza que marcará un punto de inflexión en el desarrollo de los vuelos espaciales tripulados. Ahora que los rostros de esta misión ya han sido desvelados tras esta conferencia, la atención se centra directamente en sus herramientas de trabajo: conocer a fondo las especificaciones técnicas de los imponentes vehículos involucrados. Una vez que estas naves estén listas para la misión, solo restará

iniciar la cuenta regresiva para disfrutar de una compleja coreografía de lanzamientos, en la que esta generación será testigo, por primera vez y con tecnología de vanguardia, de una nueva e histórica odisea espacial.

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