Voyager comprará Astrobotic para acelerar sus planes hacia la Luna

Voyager Technologies anunció la firma de un acuerdo para adquirir Astrobotic Technology, una de las compañías estadounidenses más reconocidas dentro del sector de entregas comerciales a la superficie lunar. La transacción representa un paso importante en la estrategia de Voyager para convertirse en una plataforma integral de infraestructura lunar, combinando capacidades de aterrizaje, operaciones de superficie, energía, hábitats y tecnologías de apoyo para futuras misiones en la Luna.

Crédito: Voyager Technologies

Astrobotic, con sede en Pittsburgh, ha sido una pieza clave dentro del programa Commercial Lunar Payload Services, o CLPS, de la NASA. La compañía desarrolla aterrizadores lunares, rovers, sistemas de energía para la superficie y otras tecnologías enfocadas en operaciones lunares. Según el comunicado, Astrobotic ha obtenido más de 600 millones de dólares en contratos con la NASA y el Departamento de Defensa de Estados Unidos, además de haber lanzado el primer aterrizador lunar comercial estadounidense al espacio.

La adquisición está valorada en hasta aproximadamente 300 millones de dólares, incluyendo pagos contingentes, y se realizaría mediante una combinación de efectivo y acciones. El cierre de la operación está sujeto a las aprobaciones regulatorias habituales y se espera para principios de julio de 2026.

Para Voyager, esta compra no se trata únicamente de sumar una empresa más a su portafolio. La compañía busca consolidar una arquitectura completa para operaciones lunares, desde la gestión de misiones y comunicaciones hasta la entrega de carga en la superficie, generación y distribución de energía, hábitats de larga duración y tecnologías para mitigar el polvo lunar. Este último punto es especialmente importante, ya que el regolito lunar representa uno de los grandes desafíos para equipos, trajes, mecanismos y sistemas de superficie.

Con Astrobotic, Voyager incorporaría los aterrizadores Peregrine y Griffin, además del sistema LunaGrid, una arquitectura de distribución de energía solar pensada para apoyar operaciones sostenidas en la superficie lunar. A esto se suma la inversión estratégica de Voyager en Max Space, compañía enfocada en hábitats expandibles, lo que le permitiría cubrir varias capas esenciales para una futura presencia humana y robótica en la Luna.

Dylan Taylor, presidente y CEO de Voyager, afirmó que la compañía está construyendo la base de infraestructura necesaria para hacer realidad una presencia permanente de Estados Unidos en la Luna. Según Taylor, la incorporación de Astrobotic le da a Voyager capacidades en prácticamente todas las capas necesarias para colocar estadounidenses en la superficie lunar y mantenerlos allí.

Por su parte, John Thornton, CEO de Astrobotic, destacó que la empresa fue creada para demostrar que compañías comerciales podían entregar carga en la Luna. Thornton señaló que unirse a Voyager le daría a Astrobotic la escala y el compromiso a largo plazo que la compañía ha buscado durante casi dos décadas. También aseguró que los equipos, la tecnología y las instalaciones de Astrobotic en Pittsburgh y Mojave seguirán siendo parte central de la nueva etapa.

Uno de los puntos más importantes de esta operación es Griffin Mission One, la próxima gran misión lunar de Astrobotic. Esta misión utilizará el aterrizador Griffin para llevar cargas útiles científicas y tecnológicas hacia la región del polo sur lunar, específicamente en la zona del cráter Nobile. Astrobotic indica que la misión forma parte de la iniciativa CLPS de la NASA y que incluirá cargas de Astrolab, la Agencia Espacial Europea, la NASA y la propia Astrobotic.

Griffin Mission One también será una prueba importante para Astrobotic después de la misión Peregrine, que fue lanzada en enero de 2024 pero no logró completar un aterrizaje lunar. Aunque Peregrine no pudo llegar a la superficie, la misión permitió a la compañía obtener datos valiosos para sus próximos sistemas. Ahora, Griffin representa una oportunidad clave para demostrar que Astrobotic puede avanzar hacia operaciones lunares más robustas y repetibles.

La adquisición también llega en un momento en el que la competencia por la infraestructura lunar se está intensificando. Empresas como Intuitive Machines, Firefly Aerospace, Blue Origin y Astrobotic están desarrollando capacidades para llevar cargas, instrumentos, rovers y eventualmente sistemas más complejos a la Luna. En ese contexto, Voyager parece estar apostando por una estrategia de integración vertical: no solo participar en una parte del ecosistema lunar, sino reunir bajo una misma estructura varias de las tecnologías necesarias para operar de forma continua en la superficie.

El anuncio también conecta directamente con los planes de la NASA para una presencia sostenida en la Luna bajo el programa Artemis. Aunque el regreso humano a la superficie lunar dependerá de múltiples sistemas, incluyendo cohetes, cápsulas, aterrizadores tripulados, trajes espaciales, comunicaciones y logística, las misiones comerciales de carga serán fundamentales para preparar el terreno. Estas misiones pueden llevar instrumentos científicos, demostradores tecnológicos, sistemas de energía, rovers y suministros antes de la llegada de astronautas.

Si la adquisición se completa según lo previsto, Astrobotic pasará a formar parte de Voyager y su sede Moon Base en Pittsburgh se convertirá en el centro del programa lunar estratégico de la compañía. Voyager asegura que Griffin Mission One continuará según el calendario previsto y que el portafolio completo de Astrobotic se integrará bajo su estructura una vez cerrado el acuerdo.

Más allá de una simple adquisición empresarial, este acuerdo apunta a la construcción de una cadena de capacidades lunares que podría tener un papel importante en la próxima fase de Artemis y en el desarrollo de una economía lunar comercial.

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