La Dragon CRS-35 ya viaja a la ISS con los últimos paneles iROSA
SpaceX lanzó este martes 13 de octubre la misión CRS-35, su 35.ª misión de reabastecimiento comercial para la NASA rumbo a la Estación Espacial Internacional. El Falcon 9 despegó puntualmente a las 10:33 UTC (6:33 a.m. ET) desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40 (SLC-40) de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida, sin necesidad de recurrir a la oportunidad de respaldo del miércoles.
El Falcon 9 despega con la Dragon de la misión CRS-35 desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40 de Cabo Cañaveral, el 13 de octubre de 2026. Crédito: NASA / SpaceX
La primera etapa completó su octavo vuelo. Según SpaceX, este propulsor había lanzado antes las misiones KF-01, IMAP, NROL-77, GPS III-9, CRS-34, NROL-95 y una misión Starlink. Tras la separación de etapas, regresó a Cabo Cañaveral y aterrizó en la Zona de Aterrizaje 40 (LZ-40), algo que SpaceX confirmó en X poco después del despegue.
Según la NASA, unos nueve minutos después del lanzamiento la Dragon se separó de la segunda etapa, abrió su cono de proa y comenzó una secuencia de encendidos de sus propulsores para alcanzar la estación. SpaceX también confirmó la separación en X. La cápsula de carga, identificada por como la C211, vuela por cuarta vez: antes participó en las misiones CRS-26, CRS-29 y CRS-33.
La nave lleva más de 6.300 libras (unos 2.860 kilogramos) de suministros, equipos y experimentos científicos. La pieza más destacada viaja en el maletero no presurizado: el último par de paneles solares desplegables de la estación, conocidos como iROSA. Estos paneles se enrollan para el viaje y se extienden una vez instalados. De acuerdo con la NASA, aumentarán la electricidad disponible para la investigación, las operaciones y la futura salida de órbita segura y controlada del complejo. Los astronautas los instalarán en una serie de caminatas espaciales previstas para finales de este otoño.
La ciencia también ocupa un lugar importante en la bodega. La NASA destaca un equipo para fabricar retinas artificiales en microgravedad, que en el futuro podría ayudar a devolver la vista a pacientes en la Tierra, y modelos de tejido cardíaco en 3D que buscan facilitar las pruebas de medicamentos a gran escala. La Dragon lleva además materiales para estudiar cómo se forma un nuevo tipo de vidrio sin el efecto de la gravedad y organoides cerebrales que podrían revelar nuevas dianas terapéuticas contra enfermedades neurodegenerativas como el alzhéimer, el párkinson y la esclerosis múltiple.
Entre el material de apoyo para la estación figuran una bomba dosificadora para el inodoro, sensores de calidad del pretratamiento y una herramienta robótica para tareas de mantenimiento, según explicó en la rueda de prensa previa Bill Spetch, del Programa de Órbita Baja de la NASA. Spaceflight Now añade que la nave transporta un contenedor para traer de vuelta la articulación averiada del Canadarm2 que se retiró durante la caminata espacial del 30 de junio.
Tras un vuelo de unas 52 horas, la Dragon se acoplará de forma autónoma al puerto cenital, el que apunta hacia el espacio, del módulo Harmony. La maniobra está prevista para el jueves 15 de octubre hacia las 15:00 UTC (11:00 a.m. ET), y la NASA la transmitirá en directo desde las 13:15 UTC (9:15 a.m. ET). Según la NASA, los astronautas Anil Menon y Joshua Kutryk, de la Agencia Espacial Canadiense, supervisarán la llegada. Ese puerto quedó libre hace poco, después de que la Crew Dragon Freedom trajera de regreso a la tripulación de Crew-12, que amerizó el 8 de octubre.
La Dragon permanecerá acoplada a la estación alrededor de un mes. Según la NASA, se desacoplará a mediados de noviembre y regresará a la Tierra con investigaciones urgentes y carga, para amerizar en el océano Pacífico frente a la costa de California.