El SLS de Artemis II ya está en rampa y avanza a fase final
La NASA ha completado con éxito el traslado del cohete Space Launch System (SLS) hasta la plataforma de lanzamiento LC-39B en el Kennedy Space Center, marcando uno de los hitos más importantes en la preparación de la misión Artemis II. El recorrido desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB), realizado sobre el histórico Crawler-Transporter, representa la transición oficial del cohete hacia su fase final de pruebas en rampa.
Crédito: NASA
Durante este evento sin precedentes, los astronautas de la misión Artemis II ofrecieron una conferencia de prensa junto a directivos de la agencia. En ella destacaron el significado histórico de la misión, que será el primer vuelo tripulado del programa Artemis y llevará a una tripulación alrededor de la Luna, devolviendo a la humanidad a vuelos más allá de la órbita terrestre baja por primera vez en más de 50 años. Los astronautas también resaltaron el trabajo de miles de ingenieros, técnicos y contratistas que han hecho posible llegar a este punto.
Con el SLS ya en la plataforma, la NASA inicia una serie de trabajos críticos en rampa. Estos incluyen inspecciones detalladas del cohete, la nave Orion y los sistemas de tierra, verificaciones eléctricas y de comunicaciones, así como pruebas de los sistemas de soporte vital y seguridad que serán esenciales para una misión tripulada. Cada conexión y subsistema es revisado minuciosamente antes de avanzar a la siguiente etapa.
La prueba más relevante que se aproxima es el Wet Dress Rehearsal (WDR) o ensayo general húmedo. Durante este procedimiento, el equipo cargará el cohete con propelentes criogénicos ultrafríos, ejecutará la cuenta regresiva completa y practicará los procedimientos de drenado seguro. Este ensayo permite validar no solo el hardware, sino también los protocolos operativos que se usarán el día del lanzamiento.
Una vez superado el WDR y analizados los datos obtenidos, la NASA estará en posición de definir los pasos finales rumbo al lanzamiento de Artemis II. Este avance consolida al programa Artemis como la piedra angular del regreso humano a la Luna y como preparación directa para futuras misiones más ambiciosas, incluyendo Artemis III y la presencia sostenida en el entorno lunar.