NASA fija el 1 de abril para el lanzamiento de Artemis II

La NASA anunció un importante avance en los preparativos de la misión Artemis II tras completar la Flight Readiness Review (FRR), o Revisión de Preparación para el Vuelo, una evaluación crítica en la que los equipos técnicos analizan el estado del vehículo, los sistemas de la misión y la infraestructura de lanzamiento antes de autorizar el siguiente paso hacia el despegue. Tras esta revisión, la agencia confirmó que el poderoso cohete Space Launch System (SLS) y la nave Orionestán listos para continuar con las operaciones finales previas al lanzamiento.

Crédito: NASA

Como parte del cronograma actualizado, la NASA planea trasladar nuevamente el cohete desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) hacia la histórica plataforma Launch Complex 39B en el Centro Espacial Kennedy el próximo 19 de marzo. Una vez en la plataforma, los equipos comenzarán la fase final de pruebas e integración del vehículo con los sistemas de tierra. Si todas las operaciones continúan según lo previsto, la agencia tiene como objetivo realizar el primer intento de lanzamiento el 1 de abril de 2026, lo que marcaría el inicio de la primera misión tripulada del programa Artemis.

Este avance llega después de varios meses de trabajo técnico para resolver una anomalía detectada previamente en el sistema de flujo de helio de la etapa superior del SLS, específicamente en el sistema de presurización del Interim Cryogenic Propulsion Stage (ICPS). Debido a este problema, la NASA decidió trasladar el vehículo nuevamente al VAB para permitir el acceso a los sistemas internos y realizar inspecciones y reparaciones detalladas. Tras completar estas correcciones y realizar análisis adicionales, los ingenieros determinaron que el sistema está listo para continuar con las operaciones hacia el lanzamiento.

La misión Artemis II será un hito en la exploración espacial moderna, ya que representará el primer vuelo tripulado del cohete SLS y de la nave Orion, así como el primer viaje de astronautas más allá de la órbita terrestre baja desde la misión Apollo 17 en 1972. Durante esta misión, la nave Orion transportará a cuatro astronautas en una trayectoria de retorno libre alrededor de la Luna antes de regresar a la Tierra, en un vuelo que se espera tenga una duración aproximada de 10 días. El objetivo principal será validar los sistemas de navegación, comunicaciones, soporte vital y control de la nave en el entorno del espacio profundo.

Crédito: NASA

La tripulación de la misión está compuesta por Reid Wiseman, comandante de la misión; Victor Glover, piloto; Christina Koch, especialista de misión; y Jeremy Hansen, astronauta de la Agencia Espacial Canadiense que participará como especialista de misión. Durante el vuelo, la nave Orion realizará un sobrevuelo lunar siguiendo una trayectoria cuidadosamente calculada que permitirá a la cápsula regresar a la Tierra incluso en caso de que se produzca una falla en los sistemas de propulsión, un concepto conocido como trayectoria de retorno libre.

Mientras el cohete es preparado para el lanzamiento en la plataforma, la tripulación continuará con su fase final de entrenamiento. En las semanas previas al vuelo, los astronautas participarán en simulaciones avanzadas de la misión, revisiones de procedimientos de emergencia y prácticas relacionadas con el conteo final del lanzamiento. Estos entrenamientos se realizan principalmente en el Johnson Space Center en Houston, así como en el propio Centro Espacial Kennedy, donde los astronautas se familiarizan con los sistemas de la cápsula Orion y los procedimientos de la plataforma.

Siguiendo el cronograma habitual de misiones tripuladas, los cuatro astronautas llegarán al Centro Espacial Kennedy aproximadamente cinco días antes del lanzamiento. Durante este periodo participarán en evaluaciones médicas finales, revisiones técnicas con los equipos de misión y ensayos completos del proceso de ingreso a la nave Orion. También se llevarán a cabo reuniones con los controladores de vuelo y los equipos de lanzamiento para revisar cada etapa del perfil de misión antes del despegue.

Una vez que el cohete se encuentre en la plataforma LC-39B, los equipos técnicos comenzarán una serie de verificaciones finales que incluyen pruebas de comunicación, comprobaciones de telemetría, revisión de software de vuelo y validación de los sistemas de seguridad del rango. Estas pruebas son esenciales para asegurar que tanto el vehículo como la infraestructura de lanzamiento estén completamente preparados para iniciar el conteo final.

Si el lanzamiento se produce según lo previsto, Artemis II representará un paso fundamental dentro del programa lunar de la NASA. Los datos obtenidos durante esta misión permitirán validar todos los sistemas necesarios para futuras operaciones tripuladas en la órbita lunar y servirán como base para la misión Artemis III, cuyo objetivo es llevar nuevamente astronautas a la superficie de la Luna en los próximos años.

Con Artemis II, la NASA no solo busca demostrar la capacidad de enviar astronautas de regreso al entorno lunar, sino también sentar las bases de una presencia humana sostenible en la Luna como preparación para futuras misiones tripuladas hacia Marte.

Siguiente
Siguiente

La ISS se extiende hasta 2032 para dar paso a estaciones comerciales